Algunos expertos indican que se produce cuando se lanza a un mercado una innovación sencilla, conveniente, accesible y asequible, que transforma por completo una industria y genera otra totalmente nueva a través de una propuesta de valor alternativa bien diferenciada.

Un amigo mío me dice muy a menudo que “si no estás en internet, no existes”. Con el tiempo me he dado cuenta que se puede mejorar: “si estas en internet sin método y sin renovación… dejaras pronto de existir”. Se necesita renovación constante para cumplir con esta premisa y no dejar de hacerlo nunca para cumplir con esta otra: “no quedarse obsoletos”.

La teoría de la Disrupción que ha puesto de moda con su libro el profesor Clyton Christensen de Hardvard, invita a pensar en términos de crecimiento basados en la innovación, pero Esther Clark que es consultora internacional en estratégica y corporate governance, advierte que ésta no debe tomarse como una guía o mapa, sino como un instrumento ya que no existe una fórmula de éxito en los negocios.

Cuando alguien tiene una idea, ¿Cómo podemos identificarla como disruptiva? Creo que si nos ayudará a reconocerla por el hormigueo que sentimos en el estómago en ese momento cuando la pensamos y nos damos cuenta que lo va a cambiar todo porque rompe con lo existente hasta ese momento como así lo apuntaba en La Vanguardia|Management  Carlos Martin, profesor del “Máster of Science in IT Strategic Management” de la UPF en Barcelona

La disrupción está de moda. En la actualidad existen empresas de venta por internet que hace tan solo 25 años no hubieran llamado la atención de inversores y que hoy cotizan en la lista de las primeras 50 empresas del ranking mundial. Su grado de adaptación al medio y su trabajo metodológico les está permitiendo entregar la compra realizada en sus tiendas online en tan solo unas horas, llegando a un punto de parecernos autentica “magia” cuando la entrega se produce 16 minutos después de la compra y la tenemos sin habernos levantado del sofá. Esto es producto de la “Innovación disruptiva” que alguien puso en marcha en algún momento.

El incremento de las ventas por internet a través de las tiendas online ha ido ganando adeptos, ofreciendo más confianza y seguridad a un mercado en continuo crecimiento. Una buena prueba de ello es que en el primer trimestre de 2017 se han incrementado las ventas en un 30% respecto del mismo periodo del año pasado. Una cifra de negocio de 440 millones y 8,6 millones de pedidos, con un aumento notable en el uso de medios móviles respecto de los pc,s.

Hace poco tuve que comprar unos libros de texto y para ellos usé la tienda online de una empresa que cuenta con más de 25 librerías por toda España. Presentaba un precio más competitivo respecto del que figuraba en la hoja de pedido del colegio y me decidí a comprarles. Recibí el pedido al cabo de 5 días y como estábamos en junio guardé los volúmenes hasta el inicio del curso en septiembre. Al empezar las clases nos dimos cuenta que uno de los libros estaba divido en realidad en 3 volúmenes y sólo habíamos recibido de la librería uno de ellos. Reclamamos por correo y se nos informó, también por correo que el pedido estaba bien expedido. Cuando insistimos acudiendo a una de las tiendas para explicarles nuestro caso, nos sorprendió que aceptaran el error en el envío y reclamaron la entrega de los otros dos volúmenes que deberíamos recoger en la tienda cuando nos informaran por SMS. En total, desde que se detectó y comunicó la incidencia hasta que se resolvió, pasaron: 3 emails, dos visitas a la tienda para ver cómo estaba el tema y una tercera para recoger los libros…, en total casi 5 semanas.

Cuando fui a recoger los libros, busqué al director de la librería para darle las gracias por la gestión y también porque inconscientemente me resistía a dejar pasar la ocasión de comentar la incidencia y de paso tratar de ayudarles en la lenta pero progresiva zozobra a la que se encaminaban. En un momento de la conversación se me quedó mirando, entre un poco desconcertado por la premonición de mis palabras y un poco más aliviado por la corazonada que él mismo ya había presentido y que le animaba a hacer alguna cosa “disruptiva” al respecto.

En esencia le quise decir: “Hay que poner mucha pasión en el objetivo pensando siempre en el cliente, trabajando con método y reinventándose constantemente. Ahí puede estar quizá el secreto de vuestro futuro éxito que será un precioso don, que en aquel momento futuro se llamará “presente”, como los regalos.

2018-02-20T11:30:21+00:00 diciembre 9th, 2017|Sin comentarios

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